Aprender idiomas tiene verdaderos beneficios en tu salud mental.

Por Laura Jones
January 6, 2021

¿Por qué estás aprendiendo un idioma?

¿Es por tu carrera o para entrar en la universidad? ¿Quieres viajar por el mundo? Esos son muy buenos motivos para aprender un idioma extranjero, pero hay otro gran beneficio de aprender idiomas que mucha gente no se da cuenta de que existe. Aprender un idioma puede mejorar tu salud mental. Desde mejorar tu confianza hasta luchar contra la demencia. ¡Hablar más de un idioma puede mejorar tu salud!

Mejorar tu confianza

Muchos de nosotros esperamos nuestra vacaciones anuales, y habitualmente vamos al extranjero en busca de la luz del sol y el relax. Pero una cosa que puede frenar a la gente, tanto en la emoción previa al viaje como en la emoción una vez allí, es la falta de habilidades lingüísticas.

Ese mes de ensueño en Australia se convierte en una fuente de ansiedad e impotencia cuando sabes que tu inglés no es lo bastante bueno para decir a la gente que tienes una araña venenosa en tu hombro. Tus vacaciones de relax se convierten en fuente de estrés, y eso, más que mejorar tu salud mental, la empeora.

Unas cuantas clases de idiomas pueden ayudarte mucho a sentir más confianza. Y eliminar la sensación de ansiedad que pueden arruinar las vacaciones que, de otra manera, serían excelentes.

¿Los emojis pueden ayudarte a aprender un idioma?

Mejorar el poder del cerebro

Cuando hablas dos idiomas, tu cerebro tiene que trabajar más para controlar qué idioma usas en cada momento. Cambiar de idioma a idioma es como un entrenamiento. Eso significa que ciertas partes de tu cerebro se vuelven más fuertes.

Por ese motivo, la gente que habla dos idiomas tiene mejores capacidades cognitivas. Por ejemplo, son más hábiles para cambiar entre dos tareas en el trabajo, y son mejores en la resolución de conflictos. También son mejores al concentrarse y tienen mejor memoria que la gente que solo habla un idioma.

Todo esto significa que los adultos que hablan dos idiomas son mejores académica, social y laboralmente.

mental-health-boost

Retrasar la demencia

Si tienes 20 o 30 años, probablemente la demencia te parece muy lejana. Pero es probable que tengas algún plan de pensiones al que contribuyes cada mes. Y, como tus finanzas, también debes preparar tu mente para la edad avanzada. No tiene mucho sentido tener ahorrado todo ese dinero si no lo puedes usar.

Hay muchos estudios que proponen que el bilingüismo puede retrasar la aparición de la demencia hasta cuatro años. Un cerebro bilingüe está mejor capacitado para afrontar los cambios que trae la demencia. La memoria a corto y a largo plazo es mejor en los enfermos bilingües que en los pacientes monolingües. Y no solo en las personas que son bilingües de nacimiento. Los estudios demuestran que tomarse en serio aprender idiomas a cualquier edad puede ayudar con la demencia.

Entonces, ¿por qué esperar?

5 buenos hábitos que deberías adoptar desde ya (al aprender un idioma)

Luchar contra la infelicidad

Aprender un idioma no es fácil. Eso lo sabes. Luchar contra los tiempos verbales en inglés o contra los tonos del mandarín te puede volver loco. Pero también puede absorber tu atención por completo y hacer que dejes de pensar en otras cosas. El mindfulness es una habilidad importante al aprender un idioma que nos hace concentrarnos en lo que estamos haciendo. Podemos bloquear el resto de los pensamientos y simplemente permitir a nuestro cerebro procesar esos tiempos verbales.

También hay cierta evidencia anecdótica que dice que aprender un idioma puede ayudar en casos leves de depresión. Aprender hace que te concentres, te da una tarea con objetivos realistas y te ayuda a expandir tu círculo social. Todas estas cosas son maneras importantes de luchar contra la depresión.

Abrirte a la comunicación

Hay otra cara de aprender idiomas que muchos ignoran. Muchos inmigrantes de segunda o tercera generación en el Reino Unido no hablan el idioma de sus abuelos o de sus padres si son mayores. Esto crea barreras que conducen a la desconexión en las familias, lo que puede tener consecuencias muy serias en el bienestar mental de los involucrados.

Pero aprender un idioma no es solo abrirse en la familia. Aprender un idioma inevitablemente te lleva a abrir tu mente. El simple acto de querer aprender un idioma significa que tienes interés en otra cultura y en otras personas.   

El aislamiento está dañando nuestra salud mental. Si te mudas a otro país y no puedes hablar con la gente de allí, o acceder a servicios necesarios como el médico, entonces tu estado mental inevitablemente decaerá. Aprender un idioma te permite interactuar mejor con la gente a tu alrededor. Te abre a nuevas comunidades. Y te ayuda a construir relaciones con otras personas.

Así que si no estás aprendiendo un idioma por trabajo o por estudios, hazlo por tu cerebro. Te sorprenderás de cuántos beneficios te trae.

Visita nuestro sitio web  hoy, y prueba una clase de Lingoda. Los resultados te sorprenderán.