Se dice que “la paciencia es una virtud”, pero ¿sabías que también se aplica al aprendizaje de un nuevo idioma? Al aprender un nuevo idioma, la paciencia es uno de los factores más importantes para poder lograrlo. Tienes que ser paciente contigo mismo y saber que a lo largo del camino te encontrarás con algunos desafíos, pero cuanto más constante seas, más fácil te resultará. Y una vez que llegues al final, verás que no solo has mejorado tu propia capacidad para tener paciencia, sino que también eres más paciente con los demás.6 razones por las que aprender un idioma mejora tu paciencia

1. Entiendes lo difícil que es aprender algo desde cero

Aprender algo, ya sea matemáticas, escalada o piano, no es algo que suceda de la noche a la mañana, sin más. Lleva su tiempo asimilar el nuevo contexto y aprender cómo encaja todo.

El mismo concepto se aplica al aprender un nuevo idioma. Al principio, tienes que aprender un vocabulario, una pronunciación y una gramática que pueden ser completamente diferentes de tu idioma nativo. Y así empiezas a darte cuenta de que, para aprender, has tenido que ser paciente contigo mismo. Si no lo eres, te quedarás atascado en tus errores. Así que mantén esa mentalidad de paciencia y, como consecuencia, te costará mucho menos aprender el idioma.

2. Respetas a los que hablan con fluidez tu idioma nativo

Como hablante nativo de inglés de los Estados Unidos y exmonolingüe, me he dado cuenta de lo verdaderamente afortunada que soy por tener el inglés como lengua materna. Creo que por eso muchos estadounidenses solo hablan inglés, porque no nacen en un sistema que requiere otro idioma. En el mundo globalizado de hoy, esto me parece una desventaja muy grande, porque muchos estadounidenses se pierden lo maravillosos que son otros idiomas y culturas, así como algo muy importante: que la mayor parte del mundo aprende inglés como segundo idioma.

Cuando me mudé a Alemania hace más de 4 años y comencé a aprender alemán, no pude más que respetar a los alemanes y a otros expatriados en Hamburgo por el buen nivel de inglés que tenían. Dejó de importarme si la gente cometía errores al hablarme en inglés o si necesitaban un poco más de tiempo para terminar su frase. Simplemente me alegra que hayan hecho el esfuerzo de aprender mi idioma nativo.

3. Te vuelves más tranquilo cuando surgen problemas relacionados con las diferencias culturales

Cuando aprendes un nuevo idioma, automáticamente también obtienes información sobre esa cultura, porque la cultura y el idioma van de la mano. Los idiomas en sí mismos son una puerta de entrada directa a una cultura, por lo que inherentemente aprendes esos conceptos culturales al hablar el idioma. Por lo tanto, es lógico que, cuanto mayor sea el espectro de culturas que entiendas, más fácil te resulte empatizar con aquellos que tienen orígenes diferentes a los tuyos. Y cuando surge un conflicto, esa empatía se traduce en paciencia y comprensión.

4. Aprendes a celebrar las pequeñas victorias

De la misma manera que lleva un tiempo ir del punto A al punto B, también lleva su tiempo ir del A1 al C1 (niveles de idioma del MCER). Estos niveles no solo ayudan a los estudiantes de idiomas a orientarse en sus clases: lograrlos es también el motivo perfecto para celebrar esa pequeña victoria. Si bien las recompensas por hacer algo positivo son buenas, son aún mejores cuando has logrado tu objetivo con trabajo y esfuerzo. Así que, en vez de recompensarte a ti mismo solo al llegar al C1, o de hacerlo, por el contrario, con demasiada frecuencia, ten la paciencia suficiente para esforzarte en llegar a ese siguiente paso y luego celebrarlo. Al saber que habrá una recompensa, estarás más motivado en trabajar para conseguirla.

5. Sabes cómo superar las barreras del lenguaje

Es inevitable que, en algún momento de tu vida, tengas que enfrentarte a las barreras del lenguaje, pero si has aprendido un segundo idioma, lidiar con ellas es mucho más fácil. Estas habilidades son el resultado directo de las interacciones con tu profesor y con otros estudiantes en las clases de idiomas. A pesar de que no siempre conozcas el vocabulario o a veces te cueste entender a tu profesor, ambos trabajáis juntos para encontrar una solución. Así que, cuando ocurre algo parecido fuera de la clase, aplicas el mismo concepto para superar la barrera del lenguaje: paciencia, comprensión y escucha.

6. Aprendes a ser paciente contigo mismo

Como antigua profesora de inglés y actual estudiante de idiomas, definitivamente puedo confirmar que la paciencia con uno mismo, unido a una mentalidad positiva, es el factor más influyente para lograr aprender un nuevo idioma. Tienes que aceptar que cometerás errores, así que date ese margen para cometerlos y reconocerlos, pero luego sigue adelante. No te obesesiones con ellos; en cambio, estate orgulloso de seguir intentándolo. La mayoría de la gente estará mucho más centrada en entenderte que en tomar nota de tus errores gramaticales. Como dije antes, la paciencia es una virtud, ¡incluso contigo mismo!

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