Cómo aprovechar los propósitos de Año Nuevo para mejorar tu nivel de idioma

Por Adriana Stein
December 3, 2020

El ajetreo de las fiestas de Año Nuevo ha terminado y llega el momento de poner en práctica tus propósitos de Año Nuevo. Cuando tu objetivo es aprender un idioma, ¿cómo puedes conseguir que algo nuevo se convierta en una rutina estable a largo plazo y así llegar a hablar con fluidez? Lee estos interesantes consejos y conseguirás que tu propósito de Año Nuevo de aprender un idioma se cumpla en 2021 y más allá.

6 maneras de cumplir tu propósito de Año Nuevo de aprender un idioma

1. Márcate metas realistas

Sea cual sea el objetivo que te gustaría alcanzar, tienes que ser realista, de lo contrario no lo conseguirás. Cuando lo que quieres es aprender un idioma, hablar con fluidez es un objetivo muy realista, cierto, pero para lograrlo tienes que dividir el proceso en pequeñas etapas realistas.

Una manera de hacerlo es dedicar un cierto tiempo a un nivel específico del MCER. Por ejemplo, supongamos que estás aprendiendo alemán desde cero, lo que significa que tu nivel del MCER es A1.1. Podrías llegar a hablar alemán con fluidez en 3 meses con el Sprint de Lingoda, pero puede que ese no sea el ritmo al que te gustaría aprender. En vez de eso, podrías optar por clases de alemán dos veces por semana, con lo que alcanzarías el A2.1 en 2 meses.

No importa cómo configures tus metas, pero asegúrate de que te resulten asequibles a largo plazo. Es mejor programar clases con menos frecuencia, pero estar seguro de poder asistir a todas, que programar demasiadas clases, sentirse desbordado y abandonar. Como vas a empezar a aprender a partir de enero, te recomendaría comenzar despacio e ir ajustando el tiempo que realmente puedes dedicar. Es decir, ve aumentando las horas si puedes hacerlo y si lo que quieres es aprender más rápido.

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2. Intégralo en tu rutina

Este punto está relacionado con la configuración de tus objetivos, porque la mejor manera de aprender un nuevo idioma es conseguir que encaje en tu rutina de una manera sencilla. Gracias a Lingoda puedes aprender online, desde cualquier lugar y a cualquier hora, pero eres tú el que tiene que decidir cuál es el mejor momento para aprender. Si eres madrugador, puede que quieras programar tus clases justo a la hora que te despiertas. O si sabes que los miércoles son días de menos trabajo, puede que quieras programar tus clases los miércoles al salir de trabajar.

Básicamente, la idea es que el horario que configures no interfiera con otros aspectos importantes de tu vida para que no te sientas agobiado por las clases.

3. Haz un poco cada día

Es posible que no necesites tomar clases todos los días para lograr tu propósito de Año Nuevo, pero sí es cierto que si trabajas un poco todos los días te resultará más fácil alcanzar tus objetivos. Puede ser algo tan simple como ver películas y series en Netflix en el idioma que estás aprendiendo (incluso con subtítulos en ese mismo idioma). O puedes escuchar un podcast mientras cocinas o sales a caminar. Poco a poco se llega lejos. De hecho, 15 minutos al día a lo largo de un año suponen un total de 91 horas, por lo que no cabe duda de que esos minutos diarios pueden marcar la diferencia en tu dominio del idioma.

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4. Aprende sobre temas que te gustan

Aprender sobre temas que no nos gustan es muy aburrido. Y cuando algo es aburrido, tiramos la toalla. Así que la mejor manera de cumplir tu propósito de Año Nuevo de aprender un nuevo idioma es hacer que sea lo más divertido posible. Incluso si estás aprendiendo un idioma para el trabajo y tienes que centrarte en el léxico de los negocios, aprende también sobre temas que te resulten interesantes a nivel personal.

De hecho, este es el método que yo utilizaba cuando daba clases de inglés en Alemania. En la primera clase, les preguntaba a los alumnos para qué necesitaban aprender inglés y en qué temas estaban interesados (incluso fuera del trabajo). Entonces, preparaba las clases basándome en esos dos objetivos. Funcionaba muy bien, porque cuando estás interesado en un tema, te resulta más fácil hablar sobre él, y lo percibes menos como “aprender” y más como una “conversación interesante”.

Si aprendes con Lingoda, esto es muy sencillo, porque siempre eliges los temas que aprendes. Yo te recomendaría que programases una mezcla de temas, dependiendo de tus objetivos. Por ejemplo, puedes incluir temas de negocios, gramática, conversación, escritura e incluso temas muy especiales, como la mitología y la filosofía.

5. Tómate pequeños descansos

Nunca olvides el poder de unas buenas vacaciones. Pueden ayudarte a mantener un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida personal, pero esta idea también se aplica al aprendizaje de idiomas, especialmente si estás aprendiendo un nuevo idioma muy rápido y estás tratando de entender su complicada gramática. Eso fue concretamente lo que me sucedió cuando estudiaba alemán, así que decidí no abrir el libro de texto durante uno o dos días y dejar de pensar en ello por completo. Luego, cuando volví sobre el tema con la mente despejada, me resultó mucho más fácil de entender, porque me había permitido relajarme durante un par de días.

He estado en ambos lados del aprendizaje de idiomas, como docente y como estudiante, y tengo claro que se necesita un equilibrio cuidadoso entre constancia y esfuerzo a largo plazo. Pero también hay que tener cuidado de no sobrecargarse en un intento de lograr la perfección, de tal modo que puedes perder el interés por completo.

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6. No seas demasiado estricto

Aunque parezca extraño, cuanto menos se espera que hagamos algo, más fácil nos resultará hacerlo. Para poner esto en perspectiva: piensa en ello como en el supervisor ideal en el trabajo. No solemos trabajar bien cuando se nos somete a mucha presión para cumplir plazos estrictos y estamos excesivamente controlados. La mayoría preferiríamos establecer nuestro propio horario y trabajar de la manera en la que estamos más cómodos, sin que nadie nos vigile constantemente.

La idea es que no te conviertas en tu propio supervisor cuando aprendas un idioma. Date la libertad de adaptar tu horario, de hacer las cosas de manera divertida, de tomar descansos cuando lo necesites, incluso de cometer errores. No solo es así como realmente aprendemos: este es el camino que te llevará directamente a cumplir tu propósito de Año Nuevo de aprender un idioma el próximo año y siempre.