Elina quería mejorar sus habilidades con el alemán, y así es como, con la ayuda de Lingoda, lo consiguió. ¡Incluso logró convencer a otros para que aprendieran idiomas!

¿Por qué aprender con Lingoda?

Lingoda me pareció lo más adecuado para mí desde el principio. ¡Nada puede superar a la flexibilidad 24/7, sin tener que desplazarse a las clases, con grupos pequeños y profesores nativos expertos!

Por supuesto, cuando descubrí la posibilidad de recibir clases gratis durante tres meses, ¡me decidí!

No aprender sola

Inmediatamente se lo dije a mi marido, ya que ambos queríamos mejorar nuestro alemán. Además, a veces se necesita un papel que diga que has alcanzado un nivel determinado en el idioma. Ambos pensamos que no encontraríamos una manera mejor (y más asequible) de hacerlo.

Actualmente vivimos en la zona germanohablante de Suiza, y a veces también trabajamos en Europa central. El alemán aquí es imprescindible, y no nos sentíamos del todo cómodos con él. Fuimos a clases en la universidad y también estudiamos mucho por nuestra cuenta. Pero nada te motiva tanto como un horario definido y la posibilidad de recuperar parte de tu dinero.

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Mantén la lengua al día

Para mí, hablar alemán requiere una mente muy estructurada. Por ejemplo, en alemán se necesita saber por adelantado cómo va a acabar una frase, con qué verbo (la mayoría de las oraciones complejas contienen más de un verbo). También quería mejorar mi lenguaje académico, para escribir textos complejos, como proyectos o propuestas, y hablar con soltura en un nivel decente.

Por supuesto, mi marido y yo todavía necesitamos practicar más. Sin embargo, ya hemos hecho lo más importante: le dimos un gran impulso a nuestro alemán y mejoramos mucho.

El alemán es la sexta lengua que hablo, entre tres a buen nivel y otras tres secundarias. Ahora la situaría en cuarta posición, tras mis lenguas nativas/fluidas. Y, desde luego, no era así antes del maratón.

Mis mejores consejos

Número uno: organízate bien.

Es decir: no canceles clases, planifica con cuidado (especialmente si eres un freelancer y te puede surgir un trabajo urgente). Trata de reservar las clases con una semana de antelación; si no, puedes tener problemas con la disponibilidad de horarios.

Haz que sea tu prioridad. Si necesitas aprender gramática, usa una libreta y bolis de colores. Si necesitas mejorar tu oral, aprovecha todas las oportunidades que surjan: habla en cualquier situación del día a día. Escribe correos, lee artículos o libros, escucha la radio, analiza poesía… En otras palabras, haz una inmersión en el idioma.

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Recursos útiles

Yo uso Quizlet para el nuevo vocabulario. Se pueden hacer carpetas, listas y tarjetas, estudiar y hacer tests. Es una herramienta muy útil, accesible desde el móvil o el ordenador, tenla en cuenta. Escribir vocabulario o hacer tus propias tarjetas te lleva mucho tiempo… Yo nunca he tenido tiempo para ello.

Un asunto familiar

Cuando participé en el maratón, era divertido coincidir en la misma clase con mi marido (no siempre lo hacíamos juntos). Nos instalábamos en diferentes habitaciones, pues estar juntos y oír nuestras voces no era lo más acertado. Nos encantaba el momento de presentarnos. Decíamos: “Yo también vivo en esa ciudad”, y el profesor decía: “¡Oh, qué casualidad!”. “De hecho, en la misma casa… estamos casados”. ¡Y la clase siempre se reía!

Luego matriculé a mi madre. No participó en el maratón, pero tomaba sus clases por cuenta propia. Una vez compró clases extra sin darse cuenta de que serían dentro de pocos días. Acabó teniendo tantas clases que durante un tiempo las daba a diario, para que no le caducaran. Así que, en cierto modo, ¡es una pseudo-maratoniana!

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¡Mejorando!

Lingoda es una gran escuela con grandes ideas. Espero que en el futuro cuente con muchos más idiomas y más herramientas. Tras completar el maratón, actualicé mi nivel de alemán: de “intermedio” a “avanzado” en mi CV. Para ser honesta, fue algo muy satisfactorio para mí.

Mi marido y yo estamos muy orgullosos de nosotros mismos (y del otro) por haber terminado el maratón. Nunca había llevado uno de mis idiomas “secundarios” a semejante nivel.

¡Gracias, Lingoda, por el impulso que nos diste a mí y a mi familia! Realmente lo necesitábamos ¡y siempre os estaremos agradecidos!