¿Los cómics te pueden ayudar a aprender un segundo idioma?

Cuando era niña, nunca me compraban los cómics de Archie que había junto a la caja registradora del supermercado; porque no eran libros “serios”. Mucha gente todavía hoy da por perdidos los cómics como cosa de niños, pero no es justo para un género que va desde los superhéroes que luchan por el bien hasta unas memorias ganadoras del premio Pulitzer.

Imágenes + palabras

Los cómics son una forma de contar historias muy visual y, como en los libros para niños, las imágenes te dan una idea de lo que está pasando y pistas para traducir las palabras. Al principio de aprender un idioma, quizá te cueste un poco entender la frase “¡a por él!”; pero si viene acompañada de una viñeta con tres matones que señalan al héroe con la boca abierta, lo vas a pillar enseguida.

Es diferente de ver pelis o la tele, porque puedes tomarte tu tiempo en cada página, o incluso volver atrás para comprobar algo que se te haya pasado. Quiero decir, también puedes hacer eso en Netflix, pero volverás loco a todo el mundo. Pregúntame por qué lo sé.

Cuando es bueno ser predecible

Los cómics de superhéroes están llenos de metáforas, por lo que te puedes hacer una idea de lo que va a pasar a continuación, lo que hace el idioma más fácil. ¡Oh, no! ¡El héroe se ha metido en un callejón! ¡¿Qué pasará ahora?!

Creo que la mayoría de nosotros sabe algo sobre el principio de las historias de algunos de los superhéroes más famosos, así que trabajas con conceptos familiares, aunque no sepas las palabras exactas. Aunque “picadura de araña radiactiva” no aparezca todos los días en las conversaciones con tu vecino (y, si lo hace, deberías pensar en mudarte), las frases más coloquiales de los cómics sí son útiles.

No es solo cosa de niños

Los cómics para niños son estupendos para empezar cuando estás aprendiendo, y no hace falta gastar dinero. Es muy fácil que la biblioteca local tenga todos los ejemplares que quieras de Asterix y Tintín, manoseados y con las esquinas dobladas. Y no hace falta dejarlo ahí. Hay cómics traducidos de Marvel y DC, y si los superhéroes no son lo tuyo, están los cada vez más frecuentes cómics indies, llenos de escenas de citas que van mal, gente triste bebiendo café, caminos bajo la lluvia, y más.  

¿Por dónde empezar?

Un buen lugar para comenzar con el lenguaje inglés indie es el editor independiente canadiense Drawn & Quarterly; puedes encontrar una selección de sus títulos en Amazon o en Abe Books.

Para una buena selección de indie y cómics traducidos al alemán, prueba el editor Cross Cult. También hay todo un mundo que explorar de cómics japoneses – los títulos más populares se han traducido a muchas lenguas, y las bibliotecas suelen tener su propia selección.   

Vale la pena buscar cómics cuya versión original sea el idioma que aprendes, para una experiencia auténtica. Para francés, Les Aventures de Tintin o Astérix le Gaulois. Para alemán, Da war mal was o los cómics de Flix como Spirou & Fantasio.

Cosa seria

Si de verdad quieres hablar de libros “serios”, está Maus. El dibujante americano Art Spiegelman escribió la serie Maus: Relato de un Superviviente basada en las conversaciones con su padre, sobre la experiencia de sus padres en la Segunda Guerra Mundial y su tiempo en los campos de concentración. Es una lectura brutal y personal, y también habla de la escabrosa relación de Spiegelman con su padre. Art Spiegelman ganó un premio Pulitzer con él, y puedes leer Maus en inglés, alemán, francés o español.

¿Y los cómics de Archie? Ahora los tienes cualquier idioma, pero no eran ni de lejos tan emocionantes como pensaba. Creo que me quedaré con Black Panther.